Obispo Romero Cárdenas cree deficiencias en salud, educación y alimentación afectan desarrollo del país


El obispo de la Diócesis de Barahona, monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas, afirmó que el nivel de bienestar y desarrollo de una sociedad se mide, fundamentalmente, por el acceso de su población a una alimentación adecuada, educación de calidad y servicios de salud eficientes, áreas en las que, a su juicio, la República Dominicana aún tiene importantes desafíos pendientes.

Durante una entrevista en el programa “A Media Mañana”, el obispo sostuvo que, aunque ningún país logra satisfacer al cien por ciento estas necesidades, el progreso se evalúa en función de los niveles alcanzados, señalando que en el contexto nacional persisten rezagos significativos.

La alimentación, la educación y la salud son cosas primordiales. Si eso no se garantiza, no se puede decir que uno va caminando perfectamente bien”, expresó Romero Cárdenas, al tiempo de señalar que amplios sectores de la población aún no tienen acceso a una alimentación digna, indispensable para superar los niveles de pobreza.

Al participar en el citado espacio, señaló que en el ámbito educativo, reconoció que se han dado algunos avances, pero consideró que la calidad de la educación todavía no responde a las expectativas ni a las necesidades del país, por lo que llamó a una mejor gestión de los recursos destinados a ese sector.

“Se debe invertir mejor el dinero de la educación. Los resultados nos delatan y las mediciones que se hacen no son halagüeñas para la República Dominicana”, manifestó el obispo de la Diócesis de Barahona, conformada, además, por las de Pedernales, Bahoruco e Independencia.

Sistema sanitario dominicano

Sobre el sistema de salud, monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas, fue aún más enfático, calificando la situación como “muy grave”, especialmente en la región Sur, donde —según afirmó— muchas personas fallecen sin haber recibido atención oportuna y adecuada.

“Hay personas que murieron y no debieron morir, porque no tuvieron la oportunidad ni el acceso a la salud”, lamentó, señalando, además, las deficiencias estructurales de los hospitales y centros de atención médica de la República Dominicana, así como del Suroeste del país.

Corrupción en el sector salud

El líder de la Iglesia católica, criticó los actos de corrupción en el sector salud, los cuales calificó como prácticas que entristecen, apenan y avergüenzan, por tratarse de un área altamente sensible y vinculada directamente con la vida humana.

“Cuando a la poca inversión y a los descuidos se suman prácticas corruptas, eso es devastador para el país”, afirmó Romero Cárdenas al responder preguntas de Viamny Ferreras, Daniel Urbáez, Ninosca Féliz y este reportero, panelistas del importante espacio comunicacional.

No obstante, aseguró que desde la fe cristiana se mantiene la esperanza y el compromiso de seguir luchando contra las prácticas nocivas que afectan sectores esenciales de la República Dominicana.

Monseñor Romero Cárdenas subrayó que la alimentación, la educación y la salud son áreas sagradas, que deben ser protegidas por encima de intereses particulares.

“No podemos poner en peligro la vida humana. Esas áreas requieren atención a tiempo completo y un compromiso real de toda la sociedad”, afirmó el obispo de Barahona al responder pregunta formulada los y las panelistas del programa.

Excluir a Dios del corazón humano provoca deterioro social

En otro orden de ideas, el obispo de esta advirtió que la creciente crisis social que enfrenta la República Dominicana y el mundo tiene su origen en la pérdida de valores fundamentales y en la exclusión de Dios del centro de la vida humana, lo que, a su juicio, ha generado un progresivo deterioro de la persona y, en consecuencia, de la sociedad.

Sostuvo que cuando el ser humano desplaza a Dios de su corazón, se produce un vacío que deriva en conductas y situaciones que afectan la convivencia social.

“El corazón humano se deteriora, la persona se deteriora, y cuando la persona se deteriora, se deteriora la sociedad”, expresó, al referirse a los múltiples hechos que a diario desafían y apenan a la sociedad dominicana.

Señaló que estas realidades no son exclusivas del país, sino que forman parte de un fenómeno global, en el que —según afirmó— el mundo “se va desenfocando”, al asumir que es posible vivir al margen de Dios y de los valores universales que inspiran la fe y la dignidad humana.

“Es un peligro creer que se puede vivir sin Dios y sin los valores fundamentales comunes a todos los seres humanos”, manifestó monseñor Romero Cárdenas.

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