El Obispo católico Jesús Castro Marte pide gobernar con transparencia, ética y compromiso social


El obispo de la Diócesis de Nuestra Señora de la Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, exhortó a los servidores públicos a ejercer sus funciones con transparencia, ética y compromiso social, al afirmar que el buen manejo del poder es clave para reducir las brechas sociales en República Dominicana.

Durante la homilía del acto religioso en la Basílica Nuestra Señora de la Altagracia, con motivo del Día de la Virgen de la Altagracia, el prelado pidió la intercesión de la Madre Protectora del pueblo dominicano para que ilumine a los gobernantes y les conceda sabiduría en la toma de decisionesCastro Marte subrayó la importancia de que las autoridades puedan alcanzar metas concretas en áreas fundamentales como la salud, la educación y la alimentación, pilares esenciales para garantizar una vida digna a la población.

En su mensaje, el obispo también dirigió un llamado al sector empresarial, instándolo a cumplir de manera responsable con sus obligaciones fiscales, al tiempo que exhortó a la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) a aplicar con rigor y equidad las leyes de recaudación.

“Administrar el patrimonio público exige pulcritud, respeto a la ley y ausencia de privilegios”, enfatizó, al señalar que la función pública debe estar orientada al bienestar general y no a intereses particulares.
Durante la misa, monseñor Castro Marte insistió en que el ejercicio del poder debe realizarse con dignidad, transparencia y apego al bien común, poniendo especial atención en los más débiles y vulnerables, sin distinción de origen, condición social o nacionalidad.

Asimismo, criticó el comportamiento de sectores de la población que incumplen las leyes y actúan con imprudencia, advirtiendo que estas conductas afectan la convivencia social y el orden público.

El obispo también se refirió a la situación de las cárceles del país, insistiendo en la urgente necesidad de transformar el sistema penitenciario, a fin de garantizar condiciones más humanas y promover procesos reales de rehabilitación e inserción social.

Las declaraciones de monseñor Jesús Castro Marte fueron ofrecidas durante la homilía conmemorativa del Día de Nuestra Señora de la Altagracia, una de las fechas de mayor significado religioso y cultural para el pueblo dominicano.

Tradición
Como cada 21 de enero, se celebró el Día de Nuestra Señora de la Altagracia, protectora del pueblo dominicano, fecha en la que miles de devotos se trasladan hasta la provincia de La Altagracia, como muestra de su fe en esta advocación, así como del deseo de ver cumplida alguna petición o promesa realizada a la Virgen.

Con motivo del del significado de fecha para la fe y la identidad nacional, José Amable Durán Tineo, explicó el profundo valor histórico y espiritual de la devoción a Nuestra Señora de la Altagracia para el pueblo dominicano.

Esta veneración, que según monseñor se remonta a los inicios de la colonia, cuando la advocación fue traída desde España, convirtiéndose con el tiempo en un pilar fundamental de la identidad y la espiritualidad del país.

Ausencia del presidente
El presidente Luis Abinader no asistió a la eucaristía de acción de gracias por el Día de Nuestra Señora de la Altagracia debido a que se encuentra afectado por un virus gripal.

La información fue ofrecida por la primera dama Raquel Arbaje a su llegada al templo, donde participó en el acto religioso junto a la vicepresidenta Raquel Peña, quien asistió en representación del mandatario.
“Tiene un virus gripal que comenzó anoche, con 38 y algo de fiebre y mucha tos.

No me dejó dormir en toda la noche y esta mañana me dijo: ‘Raquel, no tengo fuerzas’. Es un virus gripal que nos da a todos. Aquí está representado por la vicepresidenta y por mí”, expresó Arbaje al ser abordada por periodistas.

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